
Siguiendo con esta serie, MÁS POR MENOS, y a título personal, quiero hablaros de aquellos juegos que no nos atrajeron en su día de salida al mercado por su alto precio o por tener dudas sobre su calidad final, pero que ahora podemos encontrar a un precio más asequible, haciendo del juego en cuestión una opción muy recomendable, allanando de esta manera cualquier recelo que sobre él pudiéramos tener y demostrando así que podemos conseguir buenos títulos sin necesidad de recurrir a esa lacra que es la piratería.
Para esta sección he recogido algunos de los últimos títulos que he podido probar, viéndome sorprendido por una gran diversión y un nivel de calidad bastante aceptable. Pero no os voy a hablar de grandes títulos como son Bioshock o Gear of War que todos conocemos sobradamente, sino de títulos que han pasado más bien “desapercibidos”.
Ahora que nos encontramos acabando la campaña estival y las vacaciones ya huelen a su fin, donde los grandes lanzamientos se han ido aparcando con vistas a la campaña navideña, salvo alguna honrosa excepción, y tenemos que compartir nuestros ahorros entre nuestro hobby favorito y las últimas cervezas bien frías de cualquier chiringuito, no está de más repasar algunos títulos y comprobar que por unos pocos euros podemos compatibilizar nuestros ratos de ocio con nuestras "tareas veraniegas".
Hoy os hablaré del último juego que he probado y que le llevo dedicadas unas horas, suficientes para pasar un mal rato. Un muy mal rato. Y es que atraído por la estela de Alan Wake, pero sin ganas de gastar lo que este cuesta, he comprado la última entrega de la saga de Konami para la consola de sobremesa de Microsoft por menos de un tercio de lo que cuesta el juego del amigo Alan.
Sobre Homecoming se han escrito muchas cosas, quizás no muy buenas y no exentas de cierta razón, criticando cierto parecido con entregas previas, por lo que si aquellas te gustaron o hace tiempo que las jugaste y no las recuerdas o simplemente no las has jugado o entiendes el parecido como “guiños” de anteriores situaciones este juego es realmente recomendable para todos aquellos que disfruten pasándolo mal frente a su consola.
El comienzo me pone en la piel de un hombre, del que aun desconozco su nombre, en una situación un tanto angustiosa, para enseguida pasar a recorrer los tétricos pasillos de lo que parece ser un hospital, en el que ya he vivido algunos sustos y escenas, que sin llegar a ser nada, me han puesto los pelos como escarpias (SPOILER) como una en la que deambulo por un pasillo con bolsas de cadáveres abiertas dejando ver su contenido y donde se aprecia, a lo lejos y procedente de una habitación, el angustioso llanto de un bebe. Espeluznante (FIN DE SPOILER).

En cuanto al apartado técnico nos encontramos con unos gráficos bastante decentes y funcionales, en los que destacar el filtro visto en anteriores entregas pero mejor resuelto, si buscásemos un referente más actual lo encontraríamos en el nuevo “Kane y Linch 2”, pero aquí más “sucio” para resaltar la opresiva ambientación. Otro punto a destacar en este aspecto es el buen uso que se le ha dado a las sombras respecto a los focos de luz, más concretamente a nuestra linterna, y que en más de una ocasión nos hará volvernos alertados por el paso de una sombra de cualquier objeto inanimado haciendo del escenario un enemigo más. Muy bueno.
En el apartado sonoro poco que destacar, los típicos sonidos de ambiente de este tipo de juegos (algunos te harán mirar a tu lado) y las voces se mantienen en inglés como punto negativo, con subtítulos en castellano.
Por los 20€ que cuesta podemos obviar algunos fallos, imperdonables a 70€ como novedad, como son algunas texturas a baja resolución y la sensación de ver repetidos algunos escenarios y enemigos, pero como ya he dicho este hecho se puede tomar como guiños a las entregas previas. En su conjunto general Silent Hill: Homecoming se muestra malo…sofocante, aterrador y otros calificativos que se os ocurran. Quizas no llegue a la calidad de Alan Wake, pero a este precio le saca cierta ventaja.

Bueno os dejo para seguir con mi paseo por las tranquilas calles de este pintoresco pueblecito. ¡Ah! Me han invitado a una barbacoa a orillas del lago y me han dicho que soy el ingrediente principal de la fiesta… A sí que nos vemos en el próximo número.
Artículo escrito por CJPG, antigüo redactor de NMH al que siempre recordaremos.









