¿Cuántos de los de de aquí han visto los precios que han aparecido del servicio Playstation Now? ¿Nadie? Pues bien, será mejor que tiréis de vuestro buscador favorito para haceros una idea aproximada de lo que se nos viene encima.

Con rangos de 3$ por cuatro horas de alquiler de un indie, hasta los 30$ por 90 días de un triple A, lo primero que me viene a la cabeza es un sonoro: “os lo dije”.

No es casualidad que el PSN+ haya venido ofreciendo catálogo disponible para jugar mientras pagamos por la suscripción chicos, no. Un modelo que, desde el punto de vista del usuario masivo, es simplemente espléndido, se torna en un primer paso en la dirección incorrecta del servicio en streaming Now.

Las posibles ventajas de disponer de cualquier juego, como si de un videoclub se tratase, y sin tener que disponer del HW correspondiente se tornan ridículas cuando vemos el costo del mismo, por no hablar de las pegas tecnológicas que el propio streaming conlleva.

Lo cierto es que, por muy estúpido que me parezca, este tipo de servicios saldrán adelante, con el ninguneo de unos pocos con criterio, pero con la aprobación de la inmensa masa que nunca ha valorado, ni valorará, los juegos más allá del simple producto de consumo.

Me pregunto: ¿cuánto falta para que dejemos de poder comprar los juegos y debamos pagar cuotas y más cuotas para poder disfrutar de esta afición? ¿Seré capaz de convertirme en una simple vaca a la que ordeñar? ¡Retro, ven a mí!