
Tras varios años de espera llega el juego que hace que tener una Wii cobre sentido, o al menos el que ha hecho que se desempolven muchas de estas máquinas y se vendan otras cuantas (yo mismo compré una por él). Se ha hablado de The Legend of Zelda: Skyward Sword como una obra maestra, el mejor juego de Wii, incluso el mejor juego de la saga, y hasta mejor juego de la historia. ¿Realmente merece estas calificaciones? Vamos a intentar averiguarlo entre todos.
Hasta hace bien poco, la cronología de la saga The Legend of Zelda era un misterio. Los juegos aparecían uno tras otro y los fans los iban colocando como creían que debían ir, abriendo líneas temporales alternativas y colocando juegos aquí y allá, basándose en meras conjeturas y pequeños detalles comunes entre los títulos. Pero Nintendo sorprendió a todos abriendo tres líneas temporales distintas y colocando un par de juegos donde nadie los esperaba. Personalmente, creo que cuando en Nintendo dicen de crear un nuevo Zelda, lo hacen en base a una idea, y luego adaptan el resultado a la continuidad de la saga, añadiendo detalles argumentales para crear esa conexión. Por ejemplo, Wind Waker se basaba en la idea de ir en barco por un inmenso mar, y decidieron hundir Hyrule; o Majora’s Mask en la idea de moverse a través del tiempo, acotando a 3 días el espacio temporal disponible, y así incluyeron esta entrega en la saga como una continuación directa de Ocarina of Time que transcurría en otra tierra.
Si quieres la cronología tamaño póster pincha en la imagen
Para esta nueva iteración de la saga estrella de Nintendo la idea era simple: aprovechar el control de Wii al máximo. Estoy completamente seguro de que comenzaron a imaginar diferentes usos para el Wiimando que pudieran encajar en la jugabilidad clásica de Zelda. La más evidente era la espada, también era lógico utilizar el mando para apuntar con el arco o el tirachinas, e incluso para lanzar bombas. Pero no contentos con esto buscaron docenas de usos más para el mando. ¿Usarían el mando para manejar las riendas de Epona? Mejor poner un pájaro gigante con el que sobrevolar los cielos de Hyrule. El mando quedaría muy bien como batuta, ¿no? ¿Y por qué no incluir un nuevo instrumento?, un arpa. Y así un buen montón de mecánicas jugables que han sido incluidas para intentar hacer el juego más natural e inmersivo, aprovechando el Wiimote Plus para resolver situaciones, puzles y minijuegos, e incluso añadir un nuevo cachivache al inventario, el telescarabajo.
¿Y cómo meter todo eso en un capítulo acorde con la cronología? Pues inventándose un inicio de todo lo que hemos ido viendo desde que Hyrule es mundo. Dando una explicación a la clásica lucha entre el bien y el mal, el por qué de que cada cierto tiempo Link se enfrente a Ganon (u otro villano), con Zelda de por medio en el papel de princesa secuestrada o cualquier otro determinante en la historia. Muchas de las cuestiones de algunos capítulos de la saga encuentran respuesta en éste, y eso es algo que no dejará indiferente a nadie, le guste más o menos la manera en la que Nintendo ha decidido dar una base a todo, e incluso aunque consideréis innecesario un capítulo que ocupa un lugar tan claro en la historia de Hyrule.

Hay diferentes escudos que podremos mejorar y arreglar, pues ahora se rompen con el uso
Pero metámonos en faena ya, pues al fin y al cabo The Legend of Zelda: Skyward Sword no es más que un juego cuyo fin es divertirnos y entretenernos a cambio del precio que pagamos por él, y por ello, lo que nos importa es aquello que nos aporta como jugadores.
Como hemos comentado, el control ha sido completamente adaptado al mando de Wii sin abandonar las mecánicas clásicas de los juegos de Zelda. De esta forma, moveremos a nuestro héroe con el joystick del nunchaku (que también hará las veces de escudo), y sus utensilios con el Wiimando. Con sólo agitarlo blandiremos nuestra espada, que responde perfectamente a nuestros movimientos, salvo en el caso de las estocadas, que en ocasiones cuesta asestar. Cada enemigo ha sido diseñado para ser eliminado con un gesto concreto del mando, por ejemplo, los tallos Deku ahora abren la boca en horizontal o vertical, y deberemos asestarles un espadazo en la dirección de la boca. De esta forma podemos afirmar que cada enemigo es un puzle en sí mismo. También hay que decir que se ha perdido la posibilidad de utilizar la espada mientras caminamos, algo que era muy de agradecer en Twilight Princess.
El resto de utensilios responden bastante bien al movimiento del mando, costando trabajo algunas veces hacer rodar las bombas por el suelo, manejar correctamente al telescarabajo en ciertas situaciones y alguna cosilla más que no ha sido muy depurada, aunque en general no presenta demasiados problemas. Supongo que para aquellos que están acostumbrados al control de Wii todos estos movimientos les resultarán muy naturales y se meterán en el juego con rapidez. Por mi parte, que estrené la Wii con este juego, tardé varias horas en acostumbrarme al control y olvidar que tenía el mando en la mano, por lo que no sabría decir si han conseguido crear una experiencia tan inmersiva como se pretendía; por mi parte no lo consiguieron al 100%, aunque como digo, depende de la experiencia que tengamos a los mandos de la consola de Nintendo. Aviso de que de vez en cuando se le va la pinza al control, aunque se puede centrar el puntero con tan sólo pulsar abajo en la cruceta.

Vencer a ciertos enemigos hará que tengamos agujetas al día siguiente
Aclarado el tema del control, pasemos a hablar del verdadero corazón del juego: el desarrollo de la aventura. Aunque han cambiado los verdes campos por un cielo azul repleto de nubes e islas flotantes, la estructura básica de los juegos de Zelda se mantiene. Es decir, que nuestra energía se mide en corazones, debemos superar mazmorras repletas de enemigos y con su correspondiente jefe final para avanzar en la aventura, y los puzles se suceden uno tras otro según avanzamos. No faltan a la cita las clásicas piezas de corazón, las botellas en las que guardar diversas pociones y otros elementos, ni tampoco los secretos y curiosidades típicos de la aventura. Así mismo, encontraremos también el humor típico y sano del que Nintendo hace gala en sus juegos, y también referencias continuas a otros juegos de la franquicia, ya sea en la propia historia del juego o en detalles menores que salpican el desarrollo.
Pero en Nintendo han sabido incluir las novedades justas y necesarias para no espantar a los fans, ni aburrir con “más de lo mismo”, no sólo modificando el control. Entre estas novedades destacan la limitación del inventario, algo que hace un pelín más difícil el avance; la recolección de bichos y objetos especiales, que nos servirán para mejorar las pociones que compremos, en el caso de los bichos, y para aumentar el poder de nuestras armas, con los objetos obtenidos. Esto, por una parte añade un toque rolero muy a tener en cuenta que esperemos que siga explotándose en futuras entregas, pero por otro hace que jugar en los minijuegos pierda parte de sentido. Me explico: si recordáis, en Ocarina of Time y otros juegos de la saga, podíamos mejorar nuestro carcaj, saco de bombas y demás elementos, batiendo récords en los distintos minijuegos y retos que el juego nos proponía. Aquí sólo obtendremos los citados objetos especiales, rupias (de las que acabarán sobrándonos muchas al final de la aventura) y, si acaso, alguna pieza de corazón. Aún así, los minijuegos incluidos son muy divertidos en líneas generales.

Humor made in Nintendo
Todas estas novedades jugables, el nuevo control, los pequeños cambios en el desarrollo, los nuevos enemigos y alguna sorpresilla más, hacen de Skyward Sword un juego bastante difícil en muchos puntos del desarrollo, pero no imposible ni desesperante. Y en el caso de que algún tramo nos resulte complicado, no tenemos más que comprar un par de pociones; o si nos perdemos, consultar la superguía incluida en el juego, aunque todo esto es opcional, claro.
No puedo dejar de alabar sus virtudes sin mencionar la banda sonora. Simplemente genial. A la altura de lo escuchado en cualquier otra entrega, el maestro Koji Kondo vuelve a poner el broche de oro a cada paso de la aventura. Y por si esto fuera poco, si habéis conseguido la Edición Especial con el mando dorado, os habréis encontrado un disco fantástico con motivo del 25 aniversario de la saga, que cualquier fan de Zelda está obligado a escuchar. Este disco repasa algunos de los temas más representativos de la saga, interpretados por la orquesta filarmónica de Londres. Aquí tenéis una muestra:
Ya hemos hablado de las virtudes del juego, que son muchas, pero también tenemos que tener en cuenta que podemos sacar puntos negativos del juego fácilmente, que son pocos, pero llamativos para una producción de este calibre. El más destacable es el apartado gráfico, no porque esté limitado por la potencia de Wii, sino porque se nota que en ciertos puntos del juego han hecho más hincapié en mostrar unos gráficos bonitos y sorprendentes que en otros, pasando de ver escenarios llenos, coloridos y ricos en detalle, a mirar al horizonte y ver dos colores en cuatro polígonos mal puestos. También podríamos criticar el hecho de que se haya abandonado la senda adulta y oscura tomada en Twilight Princess, y se haya optado por este híbrido entre oscuridad e infantilismo, que a mí personalmente, me chocó bastante en un principio, aunque acabé acostumbrándome e incluso llegó a gustarme el efecto conseguido en algunos puntos del juego.
Otro fallo importante es el famoso bug que impide continuar la partida cerca del final, que Nintendo ha tenido a bien solventar con un parche descargable desde la Wii Shop. Más cosas… la poca profundidad de la mayoría de las misiones secundarias; la extrema linealidad que tiene la aventura, sin demasiado que hacer fuera de Altárea, ni islas interesantes que visitar para aprovechar el inmenso cielo que se abre ante nosotros (no por la linealidad de la historia, algo normal e inconcebible de otra manera, ojo, pero hubiera estado genial tener inmensas islas que visitar para darle algo más de juego al escenario celestial y más profundidad y sentido al control del pelícaro); la algo sosa búsqueda de cubos sagrados y sus respectivos cofres… Es casi seguro que la mayoría de vosotros no veréis todo esto como puntos negativos, de hecho todos son muy discutibles, pero a mí me dejó la sensación de que se podía haber hecho un poco más, haber aprovechado más el, a priori, atractivo esquema jugable. Aún así, una vez metidos en la aventura, cuando ya llevamos unas cuantas horas y tenemos claros nuestros objetivos, nos olvidamos de todo y disfrutamos como viene siendo habitual en una saga como esta. Ahora me gustaría que comentáseis cuáles han sido para vosotros los puntos mejorables del juego y los mayores aciertos y, ya que estamos, cómo sería para vosotros el Zelda perfecto.

¡¡Cuidado si jugáis con alguien sentado a vuestro lado!!
¿Qué conclusiones sacamos de esta nueva entrega de The Legend of Zelda? Habréis leído en muchos sitios que es el mejor “Zelda” hecho hasta la fecha, una obra maestra sin precedentes, y demás elogios, como decíamos al principio. Las opiniones son subjetivas, y para mí se ha quedado en un capítulo más en esta inmensa saga de aventuras, a la altura de cualquier otra entrega, que me ha dejado muy buenas sensaciones, ha grabado en mi mente algunos momentos inolvidables que no puedo contar para no spoilearos (venga va, en la última búsqueda cuando volvemos al bosque me quedé muerto… ¡y no digo más!), y me lo he pasado como un enano, espada (wiimando) en mano rebanando pescuezos. Pero no puedo quitarme esa sensación de que podrían haber hecho más, y habernos sorprendido de mil formas, y por ello no lo considero superior al resto de capítulos, como se comenta en algunas publicaciones. Pero el resultado es el que tenemos y es sobresaliente, tan bueno como cualquier otro Zelda. Si tienes una Wii y quieres vivir una aventura épica, juega a The Legend of Zelda: Skyward Sword.






![[Concurso] SIMS + ¡VAYA FAUNA!](http://www.nomashype.com/wordpress/wp-content/uploads/2012/03/cabecera-concurso-animales-nomashype.jpg)




