Dead Rising 2: Case Zero

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La llegada de la segunda parte de Dead Rising está cerca, y más cuando ya tenemos disponible en exclusiva en el bazar de Xbox 360 esta especie de pre-cuela que nos pondrá en antecedentes de lo que nos encontraremos en Dead Rising 2.

A Dead Rising 2: Case Zero se le podría llamar una demo con historia. ¿Por qué digo esto?, pues porque es como si estuviéramos probando lo que será el nuevo Dead Rising 2, con la salvedad de que en este caso estamos jugando una historia de unas dos horas de media. ¿Es esto malo? Para nada, es más, creo que es, en cierta forma, un buen futuro para las demos y no el propuesto por el señor Molyneux.

En esta pre-cuela del futuro Dead Rising 2, tomamos el control del Chuck Green, un famoso motorista de motocross, el cual busca desesperadamente una cura para su hija que ha sido infectada. La solución, a priori, pasa por una medicina de nombre “Zombrex”, la cual retrasa la infección si se toma cada 12 horas.  En nuestra búsqueda llegamos al pueblo de Still Creek, cerca de Las Vegas y de la futura Fortune City, donde se desarrollará Dead Rising 2. El control del protagonista lo tomamos cuando, después de una escena, la camioneta de Chuck es robada, obligándonos a buscarnos la vida en el pueblo.

El sistema de juego es el mismo que el ya visto en la primera parte. Esto quiere decir que se nos ofrecen una serie de casos, los cuales tendremos que resolver con la mayor de las brevedades porque el tiempo en este juego es oro. También tendremos la posibilidad de rescatar a supervivientes que vayamos encontrando. Estos supervivientes han mejorado bastante su IA respecto a la primera parte, cosa que tampoco era difícil dado que en Dead Rising eran más tontos que los propios zombis. Esta vez sí parece que eligen el camino correcto, te siguen más o menos con rapidez, y no van de cabeza a la muerte contra los grupos de zombis. Como novedad destacada tenemos el uso del dinero. En cierto punto se nos abrirá una tienda dónde podremos comprar armas o información de por dónde tenemos que seguir con nuestra historia. Y el dinero, hablando de un pueblo cerca de las Vegas, ya podéis imaginar de donde saldrá; de ganarlo en las tragaperras o de romperlas para robarlo.

Como he dicho antes, no deja de ser una demo, o test de lo que podremos encontrar en el futuro juego, pero por ello no deja de ser entretenido. El pueblo son cuatro calles, sí, pero dan en todo momento sensación de pueblo perdido real, y no de estar jugando en unos escenarios recortados para una demo.  Igual pasa con el sistema de combinación de armas. En esta ocasión se nos dejan hacer unas nueve combinaciones de las casi 50 que en principio tendrá el juego, pero ya nos da una idea de por dónde irán los tiros para la segunda parte. Y por supuesto igual que en su primera parte, los psicópatas estarán presentes. En esta ocasión será solo uno y como enemigo final del juego.

Y hablando de armas, mención aparte al trabajo que han realizado con las armas de fuego. Las eternas olvidadas en la primera parte, en esta segunda se les ha dado el protagonismo, o como mínimo, la destrucción que merecen. Todo ello solo metiéndole un sistema de apuntado al juego decente, al más estilo Resident Evil 5, con la inmensa ventaja que Chuck, a diferencia de Chris y compañía, si puede andar mientras apunta.

Donde el juego cojea es en los tiempos de carga. Son eternos y en ocasiones no tienen sentido. Por ejemplo, siempre que entramos en la zona segura del mapa hay una carga, todo correcto dado que el juego entiende que entramos en otra zona del mapa y la carga como tal. El problema viene cuando desde la calle principal podemos ver en todo momento que pasa dentro de la zona segura, dado que esta vallada y estas permiten ver que pasa dentro; entonces ¿por qué demonios tarda tanto en cargarla? Ya ni hablar si encadenamos salir de la zona junto con una escena. Otro es el tema de las texturas. Nuestro protagonista se irá manchando de sangre según vaya acabando con la fauna, pero las marcas en su ropa son muy falsas y poligonales. No dan en ningún momento la sensación de ser de un mínimo reales. Luego también tenemos la movilidad de Chuck, que digamos que con agilidad y rapidez no se mueve. El tema está en que al igual que en Dead Rising, iremos subiendo de nivel, y esta pre-cuela nos permite solo llegar al 5. Es de suponer, y mirando la pantalla de estadísticas de Chuck queda claro, que la velocidad se irá mejorando conforme se vaya subiendo de nivel en el futuro Dead Rising 2, así que esto es un problema con futura solución.

Dead Rising 2: Case Zero es un Dead Rising 2 pero en pequeñito, así que todo aquel que tenga intención de hacerse con Dead Rising 2 creo que tiene la obligación de hacerse con esta pre-cuela. Y no porque sea fundamental para la historia, que no lo es, sino porque es una forma estupenda de ir calentando motores para la llegada de su hermano mayor. A parte, el nivel que adquiramos con el protagonista (cinco como máximo) será posible importarlo en Dead Rising 2. Y porque no decirlo, el precio de 400 MS Points es casi un regalo.



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